Mi hijo compite ¿Cómo le ayudo?

Esta es una pregunta común en muchos padres y que en muchas ocasiones los educadores no somos capaces de dar respuesta. Cada caso es diferente y único pero hay aspectos comunes en los que podemos incidir para llegar a conclusiones, que a largo plazo, nos den los resultados que deseamos.

Hemos de tener en cuenta que la inscripción de un niño/a en un club deportivo supone una aceptación y compromiso inicial, no sólo para el deportista, sino también para los padres. Esto será fundamental para el futuro desarrollo del deportista a nivel personal, emocional y deportivo. Desde este compromiso inicial los padres han de plantearse una serie de cuestiones que pueden ayudarlos a enfocar y conocer qué implica que su hijo haga deporte y compita: dónde lo hace y cuál es la dinámica y los valores que se inculcan, si tenemos tiempo y queremos acompañarlo en sus rutinas deportivas, si aceptamos sus limitaciones, si tenemos conocimientos del deporte que practica, si estamos preparados para afrontar las posibles decepciones o éxitos, si conocemos los motivos que llevan a mi hijo a practicar deporte etc…

Una vez aceptamos el compromiso inicial, existen multitud de factores y situaciones que se han de saber afrontar. También es cierto que éstas pueden ser muy diversas, en función del deporte (individual o colectivo por ejemplo), club (que sea capaz de consensuar y compartir objetivos con los padres) y la categoría (regional o nacional por ejemplo). Pero en todas ellas sin excepción la presencia, las pautas de conducta, los comentarios y las opiniones de los padres influenciarán muchísimos en la formación y el desarrollo del deportista. Tenemos muchos ejemplos al respecto, solo hace falta pasearse un sábado por la mañana por los campos de fútbol del país…

Es por ello que para afrontar estas situaciones es importante que como padres tomemos conciencia y reflexionemos sobre:

El papel del entrenador. Aceptar que el responsable de la planificación deportiva es el entrenador. Dejemos trabajar al equipo técnico, confiemos en su profesionalidad.  Evita que tu hijo tenga que escoger entre los criterios del entrenador y los tuyos.

La gestión de los éxitos y los fracasos. Nos ayudará y le ayudará premiar el aprendizaje, no el ganar o perder. Aún me cuesta oír: ¿Qué tal? ¿Lo pasaste bien hoy? ¿Jugasteis bien? En lugar de ¿Ganaste? Si las cosas se hacen bien, todo llegará.

Dedicación e interés equilibrado. Dejemos al deportista que escoja el nivel de presencia de los padres. Es fundamental preocuparse por él deportivamente, pero sin llegar al extremo de que los padres se conviertan en un elemento desestabilizador y fuente de estrés, a causa de su exagerado nivel de intervención.

Toma de decisiones del deportista. Un exceso de dirección y protección puede comportar una dependencia que a la larga dificultará la evolución de nuestro hijo como deportista. Asesoremos, pero dejemos que sean ellos quien tomen sus decisiones, igual que las toman cuando están jugando en el campo.

Modelos de autocontrol. Los padres son modelos de conducta para sus hijos, en consecuencia debe existir una coherencia entre los criterios de comportamiento que tenemos con los que queremos que tengan nuestros hijos: tener calma y control en situaciones tensas, respetar a los adversarios y jueces etc… Hemos de predicar con el ejemplo.

Esto es lo que podemos hacer por nuestros hijos, no lo olvidemos en toda la temporada. Y sí, no sólo es responsabilidad de los padres el desarrollo de un modelo de conducta que favorezca el crecimiento personal y deportivo, también la tienen los clubs, las federaciones y los estamentos deportivos. Pero que por nosotros no sea. Sólo trabajando coordinadamente desde un modelo sistémico y respetando cada ámbito de actuación (entrenador/ club, padres y deportistas) llegaremos a mejorar la formación y el desarrollo de nuestros hijos. Los deportistas del futuro son aquellos que hoy están en pleno desarrollo y todos tenemos nuestra parte de responsabilidad.

2 comentarios sobre “Mi hijo compite ¿Cómo le ayudo?

  1. Es inevitable, hacer comparaciones con los técnicos que dirigen el futuro deportivo. Porqué con el mismo grupo de chicas/os un entrenador consigue que sólo el focalice al grupo en sus correcciones deportivas y los padres no ven la necesidad de empujar absolutamente nada y todo lo contrario el mismo grupo al cambiar de entrenador sucede todo lo contrario. No creo que la calidad técnica e incluso humana sean estándar único. Acepto la máxima en cuanto a no influir en los chicos/as. Consejos si, somos padres, que nadie lo olvide

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  2. Totalmente de acuerdo! Los técnicos deportivos deben exigirse y formarse al máximo como máximos responsables de un grupo deportivo, y deben ser capaces de consensuar los objetivos con padres y club. Por ello es importante como padres las primeras reflexiones al respecto, en la elección del club donde queremos que nuestro hijo se desarrolle. Gracias por enriquecer el artículo José Miguel.

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